·

Lo que nadie nos contó al comenzar a emprender: 

Cuando un negocio crece, crecen con él las ineficiencias;
a menos de que se identifiquen las oportunidades que estas ineficiencias brindan para innovar. 

Cuando empezamos a hornear, comenzamos con las tortas grandes (Talla L) donde una receta se ponía en un molde y no había “desperdicios”. Con el tiempo, los clientes empezaron a pedir tamaños más pequeños y así fue como surgió la idea de hornear en una bandeja y cortar círculos para hacer tortas altas de varias capas, pero de menor diámetro.

¡Esto fue un hit! El problema es que empezaron a quedar muchos retazos. Al principio era muy poco y en mi casa todo el mundo se lo comía feliz. A medida que fuimos creciendo, empezamos a tener tarros llenos de retazos, que por más amigos que tuviéramos, nunca lográbamos acabar. 



Cada problema es una oportunidad para innovar: 

Botar comida NUNCA ha sido una opción, así fue como empezamos a pensar en formas creativas para darles un uso. Aparecieron los cuchareables (capas de torta y salsa en frascos de vidrio elegantes), posteriormente los LÜ (la misma idea del cuchareable pero en un tamaño personal y un envase compostable). 

Durante el COVID, nuestros proveedores de envases se vieron afectados con el ingreso de materia prima, lo que les impedía producir los envases de los cuchareables y de los LÜ, mientras a nosotras se nos seguían acumulando los retazos de la torta de Birthday Cake, de Zanahoria y de Brownie.

Ahí fue cuando tuvimos que pensar en alternativas innovadoras para darles un uso. Acudimos a nuestra comunidad por medio de nuestras redes sociales y muchas personas nos dijeron que les encantaría un helado con nuestros sabores. Y así apareció el gelato. 



Y llegamos al gelato-torta:

El gelato es un postre frio italiano, muy similar al helado, pero contiene menos aire incorporado y su textura es más cremosa, lo que hace que su sabor sea más intenso y denso. En LUISA Postres creemos en la frase “zapatero a tus zapatos” y reconociendo que no tenemos conocimientos en la producción de gelato, decidimos buscar un aliado con el cual pudiéramos desarrollar algo novedoso y de alta calidad. 

Así fue como conocimos a Raúl y Zuli, dos ingenieros químicos con pasión por el gelato italiano que nos entendieron la locura que queríamos crear: un gelato que supiera a nuestras tortas. 

Comenzamos con el helado de Birthday Cake porque en un viaje a Nueva York, probé el Cereal Milk Soft Serve (helado de leche de cereal) de Milk Bar, ¡y me enamoré! No podía creer que no existiera algo así en Bogotá, por eso cuando se presentó esta oportunidad de hacer gelato-torta, quería que supiera como el de Milk Bar. Nuestro objetivo con este helado es transportarte a tu infancia con un cucharada.  

Estuvimos 2 meses trabajando en el sabor, remojando Zucaritas, reduciendo el dulce, trabajando en la textura del gelato hasta que dimos con algo que nos gustara muchísimo. 


¿Qué sigue?

No hemos podido encontrarle el nombre perfecto, porque no es una torta, no es un gelato, ¡es una combinación de estos dos mundos! ¿Tienes alguna idea de cómo le podríamos llamar? O ¿qué otros sabores te gustaría que desarrolláramos? ¡Comenta abajo!

 

 

(0) comentarios

Ten en cuenta que los comentarios se tienen que aprobar antes de que se publiquen.